Pilar Portolés es la coordinadora de lso cursos iniciales, de refresco y periódicos de TCPs de Aerolink, coordina las prácticas en las compañías aéreas y es examinadora de la DGAC.
Pilar Portolés, una catalana afincada durante mucho tiempo en Baleares, empezó su carrera aeronáutica en 1977 volando en Spantax. Continuó en Universair y Meridiana, entre otras. En el paso por todas estas compañías obtuvo todos los cargos en vuelo. Empezó como tcp, continuó como jefa de cabina, supervisora, instructora y jefa de azafatas. Por razones familiares tuvo que dejar la aviación de forma activa como tripulante de cabina y elegir la parte más formativa. Actualmente trabaja en la escuela Aerolink Sabadell y se encarga de los cursos iniciales, refresco y periódicos de TCPs y ejerciendo al mismo tiempo de examinadora de la DGAC.
Isona Llopart – Muchos años volando y muchas experiencias acumuladas, ¿cómo las valoraría?
Pilar Portolés – Muchas horas de vuelo significa conocer a mucha gente, muchos destinos, muchas nacionalidades y muchas experiencias. Debemos tener en cuenta si volamos en un vuelo charter o en uno regular, ya que el pasaje de uno u otro es muy distinto y cada vuelo tiene su tipología de pasajero. Los pasajeros son diferentes en función de su nacionalidad, sus circunstancias, sus edades… Estos factores influyen en el vuelo y aprendes con los años. Acumulas experiencias de vida, una vida muy intensa que te ayuda a moverte en el mundo entero y crecer como persona. Para mí el volar es una forma de vida que no a toda la gente gusta. Por eso siempre digo que si quieres trabajar como TCP te debe apasionar el volar y todo lo relacionado con el mundo de la aviación.
IL – ¿En la actualidad es fácil progresar en vuelo?
PP – Actualmente más que antes porque hay muchas compañías nuevas en las que lo único que necesitan es gente nueva a la que darle una mentalidad en concreto de línea de compañía. Entonces, estas personas nuevas, a la que lleven un año volando, que es lo que exige DGAC, les dan el primer cargo en vuelo de jefe/a de cabina. Estas compañías las están promocionando rápidamente y es muy bueno. Antes había menos compañías, menos trabajo y se trataba de un trabajo mucho más elitista que ahora. Tenías que estar en un escalafón y cuando te daban el primer cargo quizás llevabas siete años volando.
IL – La familia le hizo de algún modo abandonar un poco la faceta de vuelo por la formativa. ¿Cree que una azafata puede compaginar el volar con el tener una familia?
PP – Todo depende de cómo se organice cada persona. Actualmente existen muchos trabajos para la mujer que les hacen viajar o tener guardias. Que una mujer no duerma una noche en casa no quiere decir que no pueda tener una vida familiar normal. Depende de cada uno. En mi caso lo dejé por voluntad propia. Con mi primera hija seguí volando y me perdí muchos momentos de su infancia. Por eso, con mi segunda maternidad preferí estar más tiempo con el pequeño.
IL – ¿Qué hace ahora en Aerolink?
PP – En Aerolink dirijo los cursos de TCPs, al mismo tiempo que imparto clases de seguridad, emergencias y procedimientos. Conjuntamente con estas tareas, también me encargo de coordinar todas las practicas que las compañías aéreas y otras escuelas realizan en nuestras instalaciones en Sabadell.
IL – Se hace difícil elegir una escuela donde estudiar si quieres convertirte en TCP. ¿Por qué un futuro TCP debería elegir Aerolink y no otra escuela?
PP – Por muchas razones. Ante todo, porque la escuela cumple estrictamente los requisitos exigidos por aviación civil. Además, los profesores que imparten las clases son personas altamente cualificadas en la materia. Disponemos también de un simulador de cabina con las características del Airbus 320, que hace que los alumnos puedan practicar desde el primer día con todo el material de emergencia y no dejarlo para el final del curso como hacen otras escuelas.
IL – ¿Qué cursos están previstos para después de vacaciones?
PP – En septiembre empezamos con la doceava promoción,<




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01/08/2007