En esta entrevista, la coordinadora de cursos de TCP en Top Fly, Ingrid Codina, explica los pormenores de la profesión y las perspectivas de futuro para los nuevos titulados
Ingrid Codina es TCP con más de doce años de experiencia en diversas compañías aéreas, en funciones tanto de auxiliar como de sobrecargo. Desde 2001 coordina la formación de los alumnos de TCP en Top Fly.
Ingrid; desde tu experiencia, ¿Que es lo que puede ofrecer la profesión de tripulante de cabina de pasajeros a los jóvenes de hoy en día?
Bueno; son diversos y variados los aspectos a destacar en esta profesión como aliciente para la juventud. La posibilidad de realizar un trabajo no convencional, no estandarizado. Viajar, conocer otros países y otras culturas, con todo el bagaje de conocimientos que ello conlleva. El etcétera sería muy largo.
¿Que perfil debería tener un chico o chica que desee dedicarse a esta profesión?
Debe ser una persona dinámica, que empatice con facilidad, capaz de trabajar en equipo, disciplinada…
En el capítulo de los factores favorables, resulta imprescindible saber nadar. Tener una determinada estatura mínima -1,70 para los chicos, 1,60 para las chicas- tiene hoy en día una importancia relativa, ya que el crecimiento del sector del “Bussines Jet” -que emplea pequeños reactores de uso ejecutivo- no suele plantear problemas si la estura está por debajo de esos valores.
Los idiomas son importantes… Enormemente importantes! A un buen nivel de inglés –imprescindible en cualquier ocupación relacionada con la aeronáutica – la compañía de un segundo o un tercer idioma son siempre factores determinantes a la hora de conseguir un buen empleo.
El conocimiento adicional de cualquier idioma de amplia difusión resultará una excelente baza en una entrevista para obtener plaza como TCP. Entre los que cada vez resultan más solicitados, el Ruso y el Chino.
¿Que tipo de formación reciben los alumnos en Top Fly?
Durante tres meses los alumnos son instruidos en diversas materias, orientadas a la obtención por parte de la DGAC del Certificado Oficial. Entre los conocimientos que se imparten podemos hallar aquellos encaminados al conocimiento de las aeronaves y de la operación de las diversas fases del vuelo, los que se encaminan a ofrecer al pasajero un determinado nivel de confort a bordo y -muy importante- todo aquello referido a primeros auxilios, psicología y seguridad a bordo.
Intuimos, pues, que la labor del TCP no se reduce a la mera compañía del pasajero.…
Efectivamente. Aunque a menudo resulte mucho más conocida la labor de atención a bordo, en el TCP recaen importantes responsabilidades encaminadas a mantener en todo momento los niveles más altos de seguridad, referidos directamente al pasaje.
¿Como por ejemplo?
Las tareas de coordinación de un hipotético rescate, o evacuación de la aeronave.
Antes del vuelo se realiza un brifing entre el o la Sobrecargo y sus auxiliares de vuelo para distribuir las labores a bordo en caso de emergencia evaluando, en función del tipo de pasajeros –si hay niños a bordo, ancianos o personas discapacitadas, etc..- cómo deberá desarrollarse ésta. Cada TCP se hace cargo de una determinada sección de la cabina.
También se evalúa la zona que sobrevolará el avión en su viaje, dado que los procedimientos varían en función de si el percance se produce en zona desértica, polar, sobre el océano, etc…
¿Qué perspectiva de futuro depara la profesión a los nuevos titulados?
El objetivo final es, naturalmente, formar parte de la tripulación de cabina de cualquier aerolínea o compañía de vuelos corporativos.
La actual demanda tiende a crecer, debido al repunte que está experimentando el sector en lugares como Asia y Oriente Medio, al incremento del uso en Europa de la aviación corporativa, y al fortalecimiento que experimentan muchas compañías en proceso de fusión o de incorporación a las grandes alianzas.
Por último, aunque no menos importante, el condicionante de proporcionalidad que hace que ocho de cada diez puestos de trabajo generados a bordo de un avión sea




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23/06/2009