Los tripulantes de cabina de pasajeros (TCP) además de atender a los clientes son los responsables de la seguridad a bordo. Por este motivo, una buena formación es imprescindible para este colectivo.
Aunque la parte más visible del trabajo de los tripulantes de cabina de pasajeros (TCP) es la destinada a la atención al cliente -entre la que se cuentan las tareas de servir comida y bebida, por ejemplo-, su principal responsabilidad es la de supervisar en todo momento la seguridad a bordo, cerciorándose de que se cumplen las normas de seguridad y llevando a cabo todos aquellos procedimientos necesarios para garantizarla.
Así, las funciones que deben realizar los TCPs en la cabina del avión de manera rutinaria son las de chequear el material de emergencia, así como las puertas, luces, escaleras, maleteros, rampas y cinturones de seguridad; comunicarse con los pasajeros a través de la megafonía; hacer demostraciones de las salidas de emergencia, chalecos salvavidas y máscaras de oxígeno; comprobar los baños para prevenir incendios; asegurarse de que todos los pasajeros siguen las indicaciones de seguridad; y dar la atención y el servicio que la compañía desea para los pasajeros, además de atender las consultas de los clientes.
Pero no hay que olvidar que en las situaciones de emergencia los TCPs son los que se responsabilizan de que los pasajeros sean evacuados del avión con la máxima celeridad y seguridad posibles. Para ello, deben hacer uso de los equipos de salvamento, explicar a los pasajeros cómo proceder en caso de aterrizaje de emergencia o en caso de incendio. Además, los TCPs son los encargados de facilitar primeros auxilios en accidentes o por indisposición de algún viajero.
Por estos motivos, los TCPs requieren de una adecuada formación, en la que se les impartirán materias como las de aviación y meteorología; factores humanos; medicina aeronáutica, higiene y primeros auxilios; normativa; operaciones básicas y de emergencia; y mercancías peligrosas.
Esta formación es necesaria para obtener el Certificado de TCP expedido por la Dirección General de Aviación Civil (DGAC), que se otorga a quienes superan un curso básico. Para seguir el curso, hay dos posibles vías: seguir la formación que imparten las propias compañías aéreas o bien acudir a los centros de formación autorizados por la DGAC. Entre estos centros, destacan en España: Aerofan, Aerolink, Air Hostess, Airmed, Formatic Barna y Top Fly.








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08/09/2009