Extracrew.com entrega el premio a Carlos Sancho, finalista del Primer Concurso de Relatos Aeronáuticos del portalhttps://www.extracrew.com/contenido.asp?id=982Concurso de Relatos Aeronáuticos
Extracrew.com ha entregado el premio a Carlos Sancho, finalista del Primer Concurso de Relatos Aeronáuticos del portal por su relato “https://www.extracrew.com/articulos.asp?id=985Vol d’ennui”. El premio para el autor ha consistido en un Netbook Acer Aspire One D250, con una pantalla de 10,1 pulgadas.
Carlos es ex piloto y vive en Zaragoza. “Me dicen que desde muy chiquitín decía ya que sería piloto, aunque yo siempre pensé ser médico, o músico, o escritor… casi todo me ha gustado siempre”, explica. Ya a los 16 años, el autor hizo el primer curso de piloto de veleros, que dependía del Ministerio del Aire, en Ocaña. Luego aprovechó unos cursos de promoción de paracaidismo deportivo en el Aeroclub de Zaragoza y obtuvo el título correspondiente.
“Como era de familia humilde, no podía permitirme estos ‘vicios’ aeronáuticos, así que decidí que para volar tenía que hacerme profesional”. Se presentó a la Academia General del Aire en Granada y aprobó todos los exámenes selectivos, pero sin obtener plaza. Tras esto, trató de ganar el dinero necesario para la formación como piloto civil trabajando como controlador, pero a pesar de lograr muy buenas calificaciones, por su juventud, le dieron la plaza a una persona para quien era su última oportunidad -entonces había límite de edad-.
Nuestro finalista siguió, pues, con su carrera de Ingeniería Superior Industrial, pero con la esperanza de hacerse piloto…
Cuando fundaron la ENA, como era requisito previo haber cumplido el servicio militar, renunció a la prórroga de estudios y se incorporó a filas como “soldado raso”. Cuando se licenció con los galones de cabo, Carlos esperó a que se convocara una nueva oposición, que tardó dos años en llegar.
No obstante, la espera valió la pena y salieron en el momento óptimo de demanda. Carlos optó por el Chárter en LTE, “así que me vi sentado en un Boeing 757 descubriendo que los aviones “de verdad” eran maravillosos. “Casi ni me lo creo”, nos dice.
Cuando quiso vivir más con la familia y disfrutar de sus hijos pequeños, pensó en cambiar a algo más local y, al surgir ANS, no dudó en presentar sus credenciales. Allí trabajó desde sus inicios, empezando como comandante directamente, pero “finalmente la salud acabó por abandonarme y fui despedido por pérdida de aptitud en vuelo”, relata nuestro finalista.
Tras esto, no encontró la manera de desempeñar otras tareas en tierra y estuvo a punto de ser contratado como instructor Free Lance en una empresa de simuladores, pero a causa de influencias externas acabaron por desestimar su contratación.
“Mis objetivos ahora se limitan a intentar llevar algo de información sobre este mundo, que ha sido mi pasión y mi profesión, a aquellos que buscan algo de verdad sobre aviación”. Para ello, Carlos Sancho cuenta con una importante herramienta de difusión: su blog Alas de Plomo, además de participar a menudo en Extracrew.com. De este modo, llama la atención a los profesionales en activo, critica actitudes y comportamientos empresariales y defiende la Seguridad Aérea por encima de cualquier otra consideración económica o de ambición personal.
“Mis proyectos laborales pasan por continuar dedicado a la aviación en cualquier ámbito, pero las circunstancias son poco favorables para cualquiera, menos aún para alguien a quien al final no le dejaron otra opción más que la de ser considerado como incapaz total para el ejercicio de su trabajo habitual”, manifiesta el autor.
Aunque quizá tenga que abandonar el sector definitivamente, “el camino que está llevando la aviación es totalmente opuesto a lo que yo siempre he defendido y por lo que siempre he luchado”, por lo que Carlos no lamenta tanto este hecho personal como la degradación profesional a que se está llegando a nivel general en todos los ámbitos aeronaúticos.




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17/02/2010