Relato semifinalista del Primer Concurso de Relatos Aeronáuticos de Extracrew.com

Todo empezó cuando tendría unos 3 o 4 años, vaya cuando uno empieza a tener conciencia de su paso por este mundo. Como muchos de vosotros alzaba la vista al oír rugir en el cielo a esas máquinas voladoras que me parecían y siguen pareciéndome tan fascinantes.

Las veces que tuve la oportunidad de volar de pequeño no lo dudaba y me metía en cabina donde no cabía en mi de felicidad y me repetía una y otra vez que yo acabaría sentado ahí volando y conociendo mundo a lo Willy Fog.

Mi padre, el viajero, encantado, mi pobre y querida madre mantenía la esperanza de que fuera como aquel que dice que de mayor quiere ser bombero, policía o piloto… Pasaron los años, terminé los estudios pero había una cosa que no había cambiado, entre ceja y ceja tenía la obsesión de volar.

Mis padres realizaron el esfuerzo económico que ello supone y ahí empezó el sueño… Mejor dicho el sueño a largo plazo y no exento de trabas, sangre, sudor y lagrimas como se dice… Lo que en principio tenía que ser la parte más placentera y fácil de todas, el disfrutar absorbiendo conocimiento y aprendiendo a volar, pronto se convirtió en desengaños, frustración, pleitos y una escuela en quiebra. Más de 80 sueños rotos y miles de interrogantes en nuestras cabezas. ¿Qué he hecho para merecer esto? ¿Cómo iba a seguir adelante con el dinero perdido?

Por eso me gustaría aprovechar la ocasión para desde mi más humilde punto de vista, aconsejar a todos estos jóvenes que queréis empezar a volar. Busca, infórmate, investiga si hace falta antes de empezar esta agridulce locura. Entre pleitos y abogados en un intento de recuperar lo nuestro,decidí que no podía cruzarme de brazos y rendirme. El tiempo es demasiado valioso para mirar atrás y los remordimientos no sirven de nada.

Empecé a ocupar el tiempo en lo que pensé sería una inversión de futuro: inglés, una carrera y un trabajo para costearme alguna última locura en la aviación. Todo menos perder el tiempo. El saber y las experiencias no ocupan lugar y ¡que te quiten lo “bailao”! No fue fácil desconectar, renunciar por momentos a tu pasión y a los dos años decidí hacer el esfuerzo y acabar lo que siempre tuve en mente, mi licencia.

¿Y ahora qué? La pregunta del millón, quien no se lo ha preguntado al menos una vez en esta vida… Cientos de CV enviados por toda Europa, llamadas, convocatorias por el continente a pesar de la barrera del idioma.. Lo intenté por todos los medios… Parecía que no había hueco para mi… Y ya me tocaba renovar la licencia.

Cosas de la vida, en un viaje conocí a un chico que a su vez un día me contacto con otro chico español, piloto en el exilio. Tenía alguna cosa en mente, pero se acababan las ideas. ¿Por qué no vienes aquí? Porque no tengo amigos perdidos en África, Europa y América volando, ¡no voy a ser menos! La suerte y las oportunidades no te encuentran, las buscas.

Una maleta, mis ahorros de tres años y el mismo reto de siempre, sólo que esta vez fuera de casa. Las FAA se me cruzaron a pesar de tener la nacionalidad, hay que aprovechar lo que nos diferencia de los demás, nuestras virtudes y la suerte que de vez en cuando se da. Y sin nacionalidad también se puede, hay que romper los tópicos, difícil, sí, imposible, NO, gracias a la perseverancia de mi novia ahora la tengo conmigo, trabajando y con visa.

Al fin,con mi licencia FAA en mano empecé a buscar en aeropuertos y aeródromos, consiguiendo vuelos con privados, acumulando mis horas sin cobrar un duro, con toda la ilusión del mundo y trabajando de cualquier cosa para pagar facturas con la esperanza de un día cobrar por hacer lo que más nos gusta en esta vida.

Un año y medio y nada de nuevo, con el dinero justo, cientos de llamadas, parece que cogí un mal momento para venir aquí… Entrevistas canceladas en el último instante, compañías donde tenías un pie y medio dentro volando un DC-3 quebrando… Siempre había mantenido la calma, positivo por encima de todo, aprovechando el día a día y dando gracias por seguir ahí luchando y convencido que me llegaría la oportunidad, no había marcha atrás.

Pero no era nada fácil, siete años después de ese primer vuelo en la escuela me empezaba a preguntar si había un hueco para mi,esa oportunidad para demostrar que sí puedes. Me llamaban cariñosamente “nube negra”, ya no sabia qué pensar…

Y llegó el día, ese día menos esperado, trabajando por la noche en uno de mis trabajos pagafacturas, esa llamada que he estado esperando toda mi vida, “chaval, ¿quieres empezar a volar un King Air mañana? ¿Es un broma? No, sólo quiero que dejes de molestarme y no llames más todas la semanas”. Risas, incredulidad, lágrimas, felicidad,un nudo en la garganta, todo me daba vueltas.

A la semana estaba montado en lo que siempre había soñado, ahora una realidad. N123XX clear for takeoff rwy 10, wind calm, good flight. R.

Gracias a Extracrew por esta genial iniciativa, no he escrito nada de nuevo, espero que mucha gente se identifique con lo escrito y que sirva para animar y dar fuerzas a los que están ahí, luchando, pilotos, TCP, handling ,enamorados de la aviación en general. Creer es poder. Donde antes lo que habían eran auténticos pioneros que navegaban con sextantes y rompían récords, ahora me gusta conservar lo que pienso hoy en día sigue siendo muy importante en esta profesión. Ese espíritu de aventura para abrirse camino,dedicación, esfuerzo y profesionalismo.

Sólo me queda dar gracias, gracias a mi familia, sin ellos nada de esto sería posible, os quiero como nada en este mundo. Gracias a mi novia por seguirme hasta el fin del mundo a por un sueño, ahora nuestra realidad. Gracias a los colegas de toda la vida, por vuestro apoyo incondicional. Gracias a todos esos amigos pilotos, TCP, entusiastas de la aviación perdidos por todo el mundo, no es fácil renunciar a familia, amigos y tierra querida por un sueño, ahora realidad. Porque todo esto no tendría sentido sin vuestra amistad, apoyo y cariño. De todo corazón, gracias.