Las Hiperconexiones neuronales en el cerebro de los pilotos de combate. ¿Como seleccinar a los futuros ases?


En fechas recientes la BBC ha publicado un artículo titulado «El cerebro hiperconectado de los pilotos de combate», en el que se exponen los resultados de una investigación llevada a cabo con pilotos de combate de la RAF e individuos voluntarios que no eran pilotos. En el resultado se evidencia una clara diferenciación en las conexiones neuronales del hemisferio derecho, y un mejor resultado en las pruebas cognitivas y visuales planteadas.

A partir de estos resultados y ante la pregunta que en el mismo artículo se expone: ¿el piloto de combate nace o se hace?, ha dado paso a un sin fin de ideas y pensamientos sobre el tema.

Ante la frase “se sugiere que quizás nacieron así”, vamos a darle una vuelta e intentar explicar el por qué no necesariamente deba ser así en todos los casos.

Hoy en día ha tomado mucho protagonismo el trabajo sobre “perfiles”. Seguro que a todo el mundo le suenan los perfiles que elabora el FBI para ayudar a la captura de determinados criminales y asociados a determinados delitos. La serie de televisión “Criminal  Minds” es un claro ejemplo.

Pero desde sus inicios hasta la fecha, se ha producido una gran evolución de este concepto que a día de hoy se ha extendido a multitud de profesiones. Y se ha instalado con fuerza en muchas empresas el elaborar un perfil para un determinado puesto y a partir de ahí, seleccionar a los candidatos más idóneos.

Y aquí  llegamos al tema que nos interesa: la selección de los mejores candidatos para piloto de caza o pilotos en general porque partimos de una base que se irá moldeando con el tiempo.

Y aquí  hay que dejar totalmente al margen las necesidades específicas de una compañía concreta, o el perfil que puedan buscar que no tiene nada que ver con perfil llamémoslo “ideal”. Y para ello hay que hacer un pequeño esfuerzo, reconozco que enorme y alejarnos de la imagen que tenemos hoy en día de la aviación, y de las experiencias propias vividas en primera persona que en ocasiones poco o nada tienen que ver con lo que aquí se plantea.

Para esto existen los filtros en forma de diversas  pruebas para medir los aspectos intelectuales, cognitivos, de personalidad y habilidades especiales. No cabe duda de que un candidato con vocación pero sin buenas cualidades no dará el mismo resultado que uno con buenas cualidades y gran vocación. Ambas deberían ir de la mano.

En lo referente a los aspectos intelectuales podemos destacar el rendimiento, el pensamiento práctico orientado a la resolución de problemas, razonamiento lógico-deductivo, etc. Algo importante a tener en cuenta y que tendemos a olvidar con una cierta frecuencia es que la inteligencia no es inamovible sino que es una capacidad mejorable a través del aprendizaje a lo largo del tiempo. Y hoy por hoy, prima el término diferentes tipos de inteligencia.

A destacar la tolerancia al estrés, el control de impulsos…y no menos importantes los aspectos motivacionales que constituyen la base de la verdadera vocación: alta motivación intelectual y alta motivación emocional, término este último que asociamos claramente al placer de volar.

Una personalidad flexible, con gran capacidad de adaptación, tolerancia a la frustración, capacidad organizativa y de sistematización.

Y para finalizar las habilidades específicas que cobran una especial importancia, por ejemplo para llegar a ser un buen piloto de combate. Habilidades preceptúales, motoras de coordinación, viso-espaciales, rapidez psicomotora, ejecución de tareas secuenciales etc.

Llegados a este punto y a tenor del artículo publicado por la BBC es pertinente aclarar que es en el hemisferio derecho en donde se alojan las facultades viso-espaciales funcionando en modo integración y no en analítico como hace el hemisferio izquierdo. Es el hemisferio derecho el que se ocupa de las respuestas rápidas e inmediatas ante procesos visuales y de orientación espacial. Sintetiza agrupando las cosas para formar un todo, es analógico (que no analítico), es decir que ve la semejanza entre las cosas, es intuitivo y tiene inspiraciones basadas en patrones incompletos, pistas, corazonadas o imágenes visuales. Resumiendo, procesa la información de forma global y es un experto del proceso en paralelo.

Quizá  ahora se entienda mejor el artículo de prensa en el que se expone claramente el mayor desarrollo de las conexiones neuronales en el hemisferio derecho en el caso de los pilotos de combate.

Cualquier tarea que aprendamos o pensamiento que tengamos, a nivel cerebral no deja de ser un patrón de activación neuronal específico que a base de entrenamiento y con el tiempo se vuelve automático. De ahí que tareas que en un principio deben hacerse de manera secuencial, a base de entrenamiento pueda llegar a realizarse en paralelo junto con otras.

Si bien en el artículo se insinúa que podría considerarse algo innato, desde mi punto de vista podría considerarse una combinación entre una buena base de salida (que obviamente sería heredada genéticamente), buena capacidad de aprendizaje y un alto entrenamiento. Para mí éste sería el combinado perfecto para la selección y preparación de los futuros ases de la aviación de combate.

El cerebro humano es de una gran complejidad…y realmente fascinante.

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