La DGAC aumenta sus exigencias frente a Iberia Express y muchos temen que la compañía low cost podría no tener todas las autorizaciones antes del 25 de marzo.
(actualizado) El repetido mensaje de la alta dirección de IAG puede jugar una mala pasada a los gestores de Iberia. Las prisas nunca han sido buenas en la aviación, y en este caso puede suponer un riesgo por no respetar los márgenes de seguridad a los que estamos acostumbrados.
PRISAS EN IBERIA
Iberia tiene prisa, quiere que Iberia Express esté operativa el día 25 de marzo. Por ese motivo nombró a Juan Bujía gerente responsable de la nueva Iberia Express. Bujía ocupó el puesto de director general de Aviación Civil hasta 1996, año en que pasó a ocupar un cargo de dirección dentro de Iberia.
Con Bujía al frente de Iberia Express se conseguiría agilizar enormemente la autorización en la DGAC (Dirección General de Aviación Civil). Mientras otras compañías necesitan hasta un año de trámites para conseguir los certificados, la Express avanza a la velocidad de la luz. Mientras los más críticos se preguntan si hay sobornos, otros aseguran que se consigue mediante influencias.
Sin embargo hasta hace pocos días, todavía faltaba mucho trabajo por hacer. Ni estaba elaborado el curso de adaptación a la operación de vuelo ni se han presentado ante Aviación Civil los pilotos de alta experiencia que necesita la aerolínea para operar.
A las prisas por obtener la autorización de la DGAC a tiempo, se suma la extraña maniobra por recuperar aviones abandonados de Iberia para ponerlos nuevamente en vuelo. Los A320 canibalizados y aparcados durante años en los antiguos hangares, han sido pintados para la nueva Express. ¿Por qué no utilizar un avión operativo y más seguro para iniciar el vuelo?
SELECCIÓN A DEDO
Otro motivo de preocupación es la futura plantilla de pilotos de Iberia Express. Lejos de iniciar un proceso de selección, mediante pruebas de conocimientos y pericia demostrada en simuladores de vuelo, los pilotos, procedentes de Vueling y Air Nostrum, han sido elegidos a dedo.
Se habla de veinte pilotos que han recibido la llamada directa del futuro director de operaciones. Estos pilotos han obtenido el rechazo de muchos compañeros de Vueling y el desprecio de los pilotos de Iberia, que ven peligrar sus puestos de trabajo por culpa de Iberia Express.
VACIADO DE VUELING
A pesar de los contratiempos de la Express, la dirección de Iberia ha decido “traspasar” los mejores directivos de la aerolínea Vueling, que han abandonado sus puestos en Barcelona para trasladarse a Madrid.
Es el caso de Luis Gallego, un ingeniero que ocupará el puesto de Consejero Delegado. Gallego deja Vueling, donde los que lo conocen sólo tienen buenas palabras para él. O Silvia Mosquera, también de Vueling, directora de estrategia, gestión de rutas e ingresos.
Estas bajas de la low cost mejor valorada de España generan intranquilidad en Barcelona, donde se preguntan por el futuro de Vueling. Aunque ya hay rumores sobre una posible fusión de la Express con Vueling en un futuro próximo.
EXIGENCIAS DE LA DGAC
La necesidad de tripulantes técnicos, el reclutamiento de pilotos en Air Nostrum sin experiencia en A320, las prisas de Vueling por formar comandantes, etc. ha puesto en alerta a Aviacion Civil, que ve un riesgo potencial por la falta de experiencia de las tripulaciones.
La hoja de ruta de Iberia Express contempla convertir en comandantes los pilotos venidos de Air Nostrum en el menor plazo posible. Además, la DGAC está preocupada por las tripulaciones de baja experiencia en Vueling. Un comandante con solo cuatro años de experiencia volando con un segundo recién entrado y 500 horas de vuelo es un cocktail explosivo. Por ese motivo Aviación Civil estaría elevando las exigencias de seguridad no solo a Iberia Express, sino a la misma Vueling. Un contratiempo inesperado que podría alterar los planes dentro de Iberia.
CAMBIOS EN AVIACIÓN CIVIL
Por si todo esto fuera poco, el inspector de la DGAC al cargo de supervisar y autorizar la documentación para la creación de Iberia Express, el veterano José María Ruiz («pichorro») se marcha en noviembre de 2011, dejando en su lugar a un nuevo inspector recién llegado a Aviación Civil.
La DGAC tenía previsto recuperar a José María Ruiz, piloto jubilado de Iberia y con un perfil muy profesional, mediante un contrato parcial, pero los últimos cambios introducidos en la normativa de trabajo se lo impide legalmente.
La fecha del 25 de marzo, inicio de la temporada de verano, cada vez está más cerca, pero todavía queda mucho trabajo por hacer. ¿Se sacará la compañía a toda costa o se respetarán los márgenes de seguridad? ¿Será este el primer aborto de despegue de Iberia Express?




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19/03/2012