La low cost presentará una queja ante la EASA por el informe de Fomento que pide que vocalicen mejor

DUBLIN (EXTRACREW.COM)- Poco ha tardado Ryanair en replicar al informe de la CIAIAC que acusaba a sus pilotos de vocalizar escasamente las locuciones por radio, y en el que se recomienda que vocalicen mejor cuando se encuentren fuera de su ámbito doméstico para facilitar el entendimiento con los controladores..

Según un portavoz de la compañía irlandesa, “la tripulación de la aeronave que se desvió a Valencia en mayo 2010 estaba formada por ciudadanos ingleses que hablan un inglés claro. El problema era que el controlador aéreo español no entendía inglés, aunque debería”, el cual añadió que ya han tomado medidas. “Hemos escrito a la CIAIAC objetando por la falta de veracidad de estos hechos, que son manifiestamente falsos”, aseguró. Además, avanzó que presentarán una queja formal “sobre este informe inexacto”a la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA).

La controversia ha surgido por las conclusiones vertidas en el documento en que analiza el incidente ocurrido durante una aproximación al aeropuerto de Manises. Entres las conclusiones se indica que la tripulación de la aeronave utilizó el inglés en sus comunicaciones de manera excesivamente rápida y escasamente vocalizado, lo cual llevó a «frecuentes repeticiones y dificultades de comprensión para el personal de control de la zona». En este sentido, se destaca que el personal de Valencia App. no entendió el significado de la declaración de urgencia («PAN PAN»), lo que le impedía saber cómo actuar en estos casos.

Según la CIAIAC, el incidente se produjo debido a la inadecuada toma de decisiones de la tripulación en la determinación de realizar una segunda aproximación, en la elección del aeropuerto alternativo y en los parámetros del vuelo, lo que tuvo como consecuencia que el combustible descendiera por debajo de la reserva final obligatoria y la tripulación declarara emergencia («MAYDAY»).

Respecto al incidente, el análisis apunta asimismo a que pese a que Ryanair cumplía con las reservas mínimas legales de combustible, tiende en general a minimizar esta cantidad sin contemplar futuras contingencias, en la medida que esta estrategia es considerada –y así lo recoge el informe- por el operador como una “ventaja competitiva” frente a otros operadores.