Se enfrentan a penas de prisión de entre dos años y medio y tres años por delito ambiental
BARCELONA (EXTRACREW.COM/Agencias)- Vecinos de una urbanización de Gavà (Barcelona) han llevado a juicio al expresidente de AENA y a excargos de los departamentos de Medio Ambiente y Fomento por los ruidos generados por la tercera pista del aeropuerto de El Prat.
El juzgado de lo penal número 6 de Barcelona inició ayer el juicio contra Manuel Azuaga, el exdirector general de Aviación Civil del Ministerio de Fomento Manuel Bautista, el exdirector general de Calidad Ambiental Jaime Alejandre, el exresponsable de dirección ambiental de las obras de ampliación del aeropuerto Francesc Xavier Montoro, y el exdirector del Plan Barcelona Francisco Gutiérrez.
Los directivos están acusados de un presunto delito contra el medio ambiente por la Asociación de Vecinos Platja de Gavà, que solicita penas de prisión de entre dos años y medio y tres años.
El director de la Oficina Ejecutiva del Plan Barcelona, Francisco Gutiérrez, declaró ante el juez durante la primera jornada del juicio que la tercera pista del Aeropuerto de Barcelona-El Prat se abrió a finales del 2004 cumpliendo con la legalidad y que los ruidos provocados por los aviones se ajustaban a la normativa vigente.
Según el responsable de las obras de ampliación del aeropuerto, los datos que recogían los sonómetros tras la puesta en marcha de la tercera pista se ajustaban a lo que fijaba la Declaración de Impacto Ambiental (DIA).
También ha declarado ante el juez el exresponsable de la dirección ambiental de las obras de ampliación del aeropuerto, Francesc Xavier Montoro, que ha manifestado que «el Plan Barcelona no tuvo nunca control operativo, sino que es el aeropuerto y el servicio de medio ambiente del aeropuerto el que controla los temas de sonometrías y trayectorias».
Por su parte, el expresidente de AENA, Manuel Azuaga, que también está acusado en este caso, ha asegurado ante la jueza: «En el tiempo que yo estuve en Aena nunca recibí ningún escrito de la Comisión de Seguimiento Ambiental del Aeropuerto de Barcelona de que hubiera algo que fuera ilegal».
Azuaga ha destacado que, tras las protestas de los vecinos de Gavà y de Castelldefels por los ruidos, mantuvo reuniones con los alcaldes, las entidades vecinales y los técnicos para encontrar una solución, que pasó por la realización de obras por valor de 19 millones de euros que permitieron modificar la configuración de vuelos y aliviar las molestias a los vecinos. «Fue una medida que restaba operatividad al aeropuerto pero creo que mereció la pena», ha manifestado Azuaga.
El juicio, del que se retiraron hace unos meses la Asociación de Vecinos de Gavà Mar y la Plataforma Prou Soroll de Castelldefels y en el que la fiscalía no presenta cargos, se prolongará hasta el 22 de octubre.




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21/10/2015 