Tienes ante ti el suelo o el agua, pero sobre todo la sensación de no saber si el planeo va a acabar bien o mal… Si podrás salir ileso o no.
(Este artículo es continuación de Parada de Motor, opciones)
Todo ha fallado, el motor no funciona y ya sólo te queda llegar a un lugar medianamente seguro.
Como consejos generales y en la mayor parte de los casos, lo ideal será tomar con full flap y a la menor velocidad posible. Fundamentalmente, esto va a suponer menor energía en el impacto, menor distancia de aterrizaje y en definitiva, más opciones de salir ileso.
Lee el artículo completo aquí 👉 La parada de motor
No tengas ningún tipo de cariño o de aprecio por el avión, ni aunque sea tuyo. A veces, tratar de salvar el avión puede suponer que nos rompamos los dientes. Salir andando del avión, será tu mayor éxito.
Valora, dependiendo de la superficie, cómo quieres entrar en ella, ya sean las copas de árboles, agua, arbustos, un campo arado, etc. Si tienes asfalto, una carretera o un camino todo será más fácil, pero no siempre las cosas van a ir a nuestro favor. Debes estar preparado para todo.
Un instante antes del impacto, trata de cortar la corriente eléctrica. Si te es posible también la llave de combustible.
Cómo prepararte para el impacto
Sobre todo, trata de adoptar una posición en la que protejas cabeza y cuello, en una postura de tensión pero no de rigidez. Trata de seguir los siguientes impactos, para anticiparte y preparar tu cuerpo para recibirlos como si de un boxeador se tratase.
Probablemente hayas recibido golpes en las piernas, la cabeza, etc… Si todo ha ido lo suficientemente bien, es el momento de quitarte el cinturón, terminar de asegurar el avión para evacuarlo, apagando y cerrando todo lo que pueda suponer un problema eléctrico o de fuego y salir sin demora.
Primero sal, y si el avión no arde, explota o es inseguro, ya te plantearás volver a recoger tus cosas si es posible. Pero primero… lárgate de allí.
Después del aterrizaje de emergencia
Una vez fuera, haz una primera valoración de cómo te encuentras y de los daños que has podido recibir. Haz lo mismo con tus pasajeros, alumnos, o quien sea que te acompañe.
Asegura en la medida de lo posible el lugar, un pequeño fuego tal vez se pueda extinguir, uno grande no. Pero sobre todo, encuentra un lugar seguro para poder esperar ayuda.
Por último, avisa de dónde te encuentras y de cómo te encuentras tras el aterrizaje. Eso ayudará a organizar el rescate y a hacerlo más rápido y ágil. Debes dar una información clara y concisa a los rescatistas.
Espero de corazón que jamás necesites hacer uso de estos consejos, pero si realmente te ves en esta situación, aquí te he dejado unas pinceladas de lo que ocurre en esos momentos de alta tensión. Ojalá hayas podido trasladarte mentalmente a ese momento para que puedas visualizarte resolviendo estos asuntos en un posible accidente que pueda ocurrir.




webmaster
11/02/2021