Bernardo Obrador expone en una Asamblea con baja asistencia la actuación reciente de la Sección Sindical y se somete a una moción de confianza. La Sección Sindical de Sepla-Iberia al completo El acto se inició con una extensa introducción en la que Bernardo Obrador, jefe de la Sección Sindical de Iberia, hacía un repaso de la situación en la que se encuentra la compañía, el colectivo de pilotos y el propio sindicato.

Obrador reclamó desde un principio la unidad como garante de la fuerza que los pilotos tienen ante la compañía. Aunque no cuestionó dicha unidad, sí que arremetió contra “un grupo que pretende persistentemente minar la unidad del colectivo y lucha contra esta Sección Sindical”.

No tardó en relacionar la crisis abierta con la creación de la compañía ClickAir, lo que ha supuesto un varapalo a las expectativas profesionales de los pilotos de Iberia. Y mientras se reconocía con el deber de conseguir un clima laboral óptimo, arremetió contra el Director de Operaciones, Ricardo Génova, al que acusó de “no ser un piloto” y no alinearse con el colectivo.

En su exposición trató todos los temas de actualidad, repasó el “hito histórico” que supuso la garantía de los puestos de trabajo hasta el 2011 y aseguró que el futuro vendrá condicionado por aquellos que “tengan agallas y se presenten en futuras secciones sindicales”, reclamando una mayor implicación de los pilotos en su propio futuro.

No se quedó corto en reproches a la audiencia ante las críticas que ha recibido la actual Sección Sindical y acusó nuevamente a “un grupo determinado de manipuladores y desestabilizadores” que elaboran maniobras contra la cúpula sindical.

EL LISTBOOT

Sobre la lista de correo de los pilotos de Iberia también se refirió la Sección Sindical, indicando que es un arma de doble filo: con ventajas e inconvenientes. Se criticó el mal uso que algunos pilotos hacen del listboot, incumpliendo las normas básicas de respeto y moderación, y se advirtió sobre el uso que hace la compañía del mismo, llegando a extraer mensajes de la lista para utilizarlos en una ocasión contra un piloto en los tribunales.

Asimismo la Sección Sindical reconoce que el listboot supone un handicap durante las negociaciones, ya que la compañía lo utiliza en contra de la estrategia sindical. El jefe de la Sección Sindical dijo que este mismo problema ya se había presentado en pilotos de otras aerolíneas, y explicó cómo en algún caso se llegó incluso a cerrar una lista de correo para evitar interferencias con el sindicato.

Bernardo Obrador demostró no saber encajar fácilmente la crítica, ya que buena parte de su intervención la dedicó a cargar con vehemencia contra los pilotos que firmaron reclamando una Asamblea Informativa – a los que acusó de oportunistas y actuar contra la buena fe del colectivo – al tiempo que ofrecía datos del número de “firmantes” presentes en la asamblea: “hay 200 pilotos en esta sala y sólo 57 de ellos firmaron el documento”.

SOBRE LOS MOTIVOS DE LA ASAMBLEA

Acto seguido procedió a contestar cada uno de los puntos que se reclamaba en el documento en favor de la Asamblea Informativa, y empezó hablando de los pilotos despedidos por Iberia.

Si bien se han producido cinco despidos en los últimos años, uno fue declaró nulo, otro correspondía a un piloto que no superó el período de prueba tras la contratación y un tercero fue un despido con indemnización, pactado y aceptado por el piloto, tras dos años y medio sin volar – estando en nómina – por un problema de licencia.

Los dos despidos improcedentes y no readmitidos, Michel Gordillo y Javier Bravo, son considerados por el SEPLA como “inaceptables”, y aseguró que se luchará por Michel y se hará todo lo “convenientemente posible” para su readmisión. No obstante recordó que la propia Sección Sindical ya advirtió al comandante Gordillo sobre su actuación en el 2005, y se explicó todas las acciones que desde el sindicato se promovieron por su causa.

Sobre la promoción de copilotos procedentes del escalafón transitorio, quienes demandaron a Iberia para activar su suelta de comandante, se produjo un conflicto de intereses dentro del sindi