Cómo un agente de seguridad puede paralizar impunemente la operación. 
Al hilo de la noticia del comandante del Virgin relato aquí lo que me sucedió un domingo de diciembre en el vuelo IB-3175 de Madrid – Londres Heathrow. Es de máxima actualidad y de interés para que tengamos claro qué hacer, por cuanto la actuación de las autoridades de seguridad del aeropuerto de Heathrow está llena de trampas y luego aparecen noticias como la del Virgin que publica la prensa.
A las 15:20 somos recogidos en el hotel, para realizar el vuelo citado con destino a Madrid, entramos en el control de equipajes con el autobús, bajamos del autobús con normalidad, todos llevamos nuestras identificaciones visibles y antes de la primera barrera se ha subido un ¿funcionario? (no se si llamarlos así a los que cubren esas funciones de seguridad).
No hay ni un solo comentario, un "adiós" y nos vamos al autobús. Todos dentro, compruebo que uno de los de seguridad, que estaba donde el escáner, habla con la conductora del autobús y esta asiente. Pasan 20 minutos entre las dos barreras y a la vista de que otros autobuses pasan sin problemas, se le pregunta a la conductora que porqué no nos vamos a lo que contesta que le han dicho que espere ¿por qué? se le vuelve a preguntar, "no lo sé", responde.
A los 10 minutos suben la chica de los guantes de lana y otro funcionario en cuyo jersey se leía BAA, se acercan a mí y me indican que quieren hablar conmigo. Les digo que hablaré en español y entonces requieren al copiloto para hablar, este me mira y le digo que sí, pero que no conteste a nada, solamente me informe y no haga ninguna declaración.
Se bajan y a los 15 segundos sube algo descompuesto y me dice que le han dicho que HAN DETECTADO QUE EL COMANDANTE HA TOMADO BEBIDAS ALCOHOLICAS Y QUE QUIEREN MI NOMBRE Y NUMERO DE VUELO QUE VOY A REALIZAR.
Inmediatamente bajo y les requiero a que me lo digan personalmente, vuelven a repetirlo y me dicen que ALGUIEN asegura haberme olido a alcohol (??????). Les requiero para que me digan quien es "ese alguien" y me dicen que no, que lo han detectado y que quieren mi nombre y numero de vuelo… ambos me miraban fijamente, yo les hice lo mismo, les di la tarjeta y les dije el numero de vuelo… lo anotaron en un papel y entonces les SOLICITÉ UN CONTROL DE ALCOHOLEMIA INMEDIATO y allí, en presencia del que me había acusado.
Me dijeron que iban a comprobar dentro y se metieron en el garito. Salieron y nos dijeron que nos podíamos ir al avión, les reiteré mi exigencia y me contestan que me vaya al avión y que "se decidiría" si me lo hacían allí o no, que me podía marchar. En el camino hacia el avión les explique al resto de la tripulación la situación y que había decidido cancelar el vuelo hasta tanto en cuanto, no se me hiciera un control de alcoholemia, las azafatas me dijeron que ellas también lo querían hacer y les dejé claro que nadie excepto yo iba a pasar el control pues sólo yo había sido el acusado.
A la llegada del avión comunico al responsable de Iberia mi decisión de cancelar el vuelo, relatándole la acusación que se me había hecho. Por los altavoces se avisa a los pasajeros de demora indefinida por motivos de seguridad.
Al cabo de unos veinte minutos se presenta en el avión alguien que, en un principio, pensé o le entendí que era el Jefe de seguridad del aeropuerto, parece ser que su cargo exacto es el de OPERATIONS DUTY MANAGER, Mr. Arthur Mount, que es el máximo responsable del aeropuerto.
Y aquí empieza la típica "hipocresía" inglesa: se dirige a mi y me pregunta el porqué no sale el avión. Le explico que he sido acusado de haber bebido y que hasta no se me haga un control de alcoholemia, el avión no sale. Me dice que efectivamente ha sido informado por el control de seguridad, de que yo o ambos pilotos habíamos bebido, le rectifico y le digo que sólo yo he sido acusado, que desconozco quién lo ha hecho ni qué criterios han aplicado para tan grave acusación, por lo que requiero el control.
Me explica entonces que en el Rein




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01/12/2005