Visita al Centro de Control Aéreo de Barcelona, parte II.




- CONTROLADORES DE SECTOR, AERÉO, DE APROXIMACIÓN, TORRE, RODAJE…
Todos los controladores están capacitados para trabajar en el Centro de Control o en la Torre de Control del aeropuerto. Las preferencias personales y la oferta de plazas condicionan normalmente el destino de estos profesionales. El trabajo en el Centro de Control se divide por sectores, áreas de control, el área de aproximación y la de final, cada uno con su mesa de trabajo y un ayudante. Los controladores no están asignados a un área, sino que rotan, indistintamente del área de control que ésta abarque.
- QUIÉN ESTÁ EN LA TORRE
En la Torre de Control encontramos un supervisor que controla el trabajo de torre, rodaje, y autorizaciones, con un controlador por cada una de estas funciones. La primera impresión al visitar la torre fue la de encontrarnos en un despacho con vistas inmejorables. El trabajo ahí es menos ‘de pantalla’ ya que se mantiene un contacto visual con el avión, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan, claro está.
El controlador de la torre es quien autoriza los despegues y aterrizajes en las pistas activas de un aeropuerto. En Barcelona existen dos pistas, o mejor dicho cuatro, ya que se utiliza uno u otro sentido de cada pista dependiendo del viento.
Estas son: 02, 07, 20 y 25, con los rumbos 020º, 070º, 200º y 250º respectivamente. El controlador debe coordinar con los aviones entrantes los nuevos despegues. Una configuración típica en Barcelona es la pista 25 para aterrizar y la 02 para despegar. Dependiendo del margen que deje el controlador de aproximación entre los entrantes, el de torre podrá sacarlos de la pista 02. Dos aviones en aproximación muy próximos no permiten un despegue. Los que tienen pistas paralelas no tienen este problema y permiten el aterrizaje en una pista mientras se utiliza la otra para los despegues.
Al lado del controlador de torre está la controladora de rodadura, que es el nombre como se asigna a quien se encarga de coordinar y vigilar el movimiento en tierra de los aviones. Para ello se ayuda de unos prismáticos, si es necesario, y comprueba que los aviones siguen las indicaciones por las calles de rodaje sin incidentes. Cuando dos aviones se encuentran, este controlador informa de quién tiene prioridad y quien debe ceder el paso.
En ocasiones los pilotos encontramos el rodaje como la fase más complicada del vuelo, especialmente en aeropuertos poco frecuentados, ya que no se sigue una normativa de señalización única en todo el mundo, sino que cada país tiene la suya propia que, en ocasiones, varía incluso entre aeropuertos del mismo país.
Hay que tener especial cuidado en los días de niebla, ya que un error podría llevarnos a cruzar una pista activa, entrar en una zona prohibida o colisionar contra vehículos o instalaciones. Por ese motivo en los días de poca visibilidad se aplican procedimientos de LVP (Low Visivility Procedures), extremando la vigilancia y reduciendo la velocidad de movimiento en tierra.
El controlador de autorizaciones se encarga de dar la autorización que necesitan los aviones para iniciar un vuelo. No es posible la puesta en marcha sin ella. Es necesario que el piloto contacte con autorizaciones. Ahí el controlador comprueba que ese indicativo de vuelo ha presentado su plan de vuelo y éste ha sido aprobado. Hoy en día los despegues están regulados y coordinados por un organismo central para toda Europa, que se denomina Eurocontrol.
Este organismo concede el slot -o autorización de salida- según el número de solicitudes para el despegue en el aeropuerto de origen, en la ruta de vuelo y en los aterrizajes en el aeropuerto de destino. El de autorizaciones visualiza los indicativos de los vuelos de forma automática 30 minutos antes de la hora de slot: si el indicativo no está en la pantalla no autorizará la puesta en marcha.
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06/07/2005