Es curioso ver cómo por aquí, a los héctores gongorinos defensores de la Aviación con mayúsculas, les gustan tanto las compañías charteras, las que han dejado la aviación española en el ínfimo y ridículo nivel que tiene ahora: compañías-txiringuito que abren y cierran de una temporada para otra, contratos basura, ninguna estabilidad y credibilidad cero… En fin…