No es un final feliz. Simplemente es EL FINAL. Nadie en condiciones normales y felices quiere morir. De ninguna de las maneras, por mucha pasión que tenga por algo, por volar, por correr, por subir a las montañas, por navegar, por bucear…
La muerte nos sobrevendrá a todos, antes o después, es inevitable, es el inexorable devenir histórico.
Es una tragedia. La muerte es una tragedia, es la tragedia de la vida. No creo que nadie haya pensado «qué bien que se ha muerto en su avión», sin embargo supongo yo que si al Sr. Mclean se le hubiera preguntado : «Usted cómo quisiera irse de este mundo», seguro que hubiera contestado : «volando» o » en mi avión».
Hace años recuerdo que falleció un joven montañero hermano de otro joven montañero, en el Himalaya. Fue una tragedia, calló por una sima, y allí quedó, nada se pude hacer jamás para rescatar el cuerpo.
El joven hermano y el resto de la expedición tuvieron que seguir, dejándolo allí.
Cuando este joven montañero fue entrevistado, recuerdo perfectamente que dijo: » ha muerto como él quería morir, en la montaña».
Nadie quiere irse de manera natural, pero todas estas personas que iene una pasión tan grande por lo que hacen, que se la «juegan» por esta pasión, estoy convencido que su deseo es dejar este mundo haciendo su mayor pasión.
En fin, simplemente son elucubraciones de algo que no tiene remedio. Nadie puede volver. NAdie ha vuelto, así que no sabemos que nos diría de qué y cómo le pareció dejar este mundo así.
El drama por supuesto se lo quedan para sí los vivos. Así ha sido desde la creación de la vida en este planeta.
Y así seguirá siendo durante miles y miles de años más.
Un saludo a todos.