Estimados compañeros y amigos:
Le lectura de la última aportación al foro de Kutxu me ha hecho reflexionar sobre algunos aspectos de esta profesión.
Es evidente que, entre otras cuestiones e independientemente del sueldo que cada uno gane, la figura del piloto es el objetivo de una “guerra artificial entre clases”, generada por personas e instituciones que desconocen, odian o sencillamente critican por inercia a este colectivo.
No pertenezco a una gran línea aérea ni tampoco soy un “mileurista”, pero llevo un uniforme azul, con barras doradas y me siento vuestro compañero, independientemente del logo que encabece vuestra nómina.
Creo que no hacemos una gran aportación a nuestros intereses cuando despotricamos (la mayoría de las veces con razón) en estos foros, que son leídos por gente que está esperando conocer nuestras debilidades para utilizarlas en nuestra contra.
Yo también pienso que estoy mal pagado, sufro algún que otro ataque de estrés esperando el push back o en la enésima cola de la penúltima cabecera del antepenúltimo vector del día y, en contadas ocasiones, también he pensado si esto merecía la pena.
No os desaniméis. Cada uno de nosotros que se rinda, será expuesto por nuestros “enemigos” como ejemplo de otro “niñato”, “señorito”, “clasista” o “prepotente” que, teniendo una gran oportunidad en sus manos, no la supo aprovechar.
Mi último comentario. Hoy, al llegar al aeropuerto, me he cruzado con gente de seguridad, del servicio de limpieza, del SAMUR y de varias profesiones más, que iban vestidos con sus uniformes con total naturalidad y sin complejos.
Sin embargo, muchos de nosotros, aparecemos por nuestra dependencias con pantalón azul y camisa blanca (al estilo camarero), sin las hombreras (cuántas veces he tenido que volver sobre mis pasos a por ellas…) y volviendo del revés la chaqueta para que no se vea la bocamanga. Seguro que a alguno de vosotros la escena le resulta familiar…
¿El mundo al revés? Profesionales altamente cualificados pidiendo perdón por desempeñar una profesión apasionante y por ganar equis mil euros al mes, cuando casi nadie en este País hace público lo que gana. Algo va mal… y nadie, que no seamos nosotros, lo puede arreglar.
Buenos vuelos
Totalmente de acuerdo.
Un saludo