Parece mentira que todavía deis crédito a lo que escribe la tal Miriam.
Esta pseudoperiodista se dedica desde tiempos inmemorial a tirar con bala contra los pilotos de Iberia y contra el Sepla, y a encumbrar la «magnifica» (??!!) gestión de la directiva de IB. Eso sí, sin aportar jamás el más minimo dato que de una pista de que la información que publica está debidamente contrastada y documentada, tal y como exige el Codigo Deontológico de la profesión.
Tanta animadversión furibunda -que para mi sólo puede tener dos posibles explicaciones, que me reservo- la lleva a faltar reiteradamente al principio de equidad que todo informador, si quiere considerarse como tal, debe anteponer. Cualquier otra fórmula, similar a la que ella aplica, es puro amarillismo.
Saludos, y buenos vuelos.