Hufff no tengo palabras para describir las sensaciones que me ha producido la noticia de este desgraciado accidente…
Esta mañana teníamos intención de acudir a la exhibición yo y mi mujer con nuestro hijo de dos años y medio, y por la mala noche que ha pasado mi mujer al final no hemos ido, normalmente suelo acudir yo sólo con mi niño, pero al final me ha dado pereza ir los dos solos «a ver volar aviones» como solemos hacer el enano y yo…
Me he enterado de la noticia a media tarde y me he quedado impactado, como pensar en algo semejante después de tantos años de disfrutar del buen hacer y la experiencia de esos apasionados que mes a mes nos han hecho revivir la ilusión y la emoción de ver volar aviones tan insólitos en los cielos de Madrid…
Recuerdo la primera vez que vi volar ese Saeta, fue allá por el año 1988 durante unos actos de conmecoración del 75 aniversario de la creación del Ejército del Aire, en la Base Aérea de Getafe…
Por aquel entonces portaba un camuflaje de tonos azules creo recordar, y la fundación se llamaba Aeroclub José Luis Aresti… Y desde aquel entonces, todas las veces que he vuelto a ver volar ese Saeta me ha producido la misma emoción y admiración que la que me produjo en aquel lejano año de 1988, ocasión en la que compartió el cielo con dos F4 Phantom de reconocimiento de la base Aérea de Torrejon, que pese a su espectacularidad, no pudieron eclipsar la tremenda impresión que me prudujo el agudo sonido de sus motores, y sus elegantes evoluciones en el despejado cielo de aquel domingo ya perdido en el inexorable paso de los años, y en el pozo de mis recuerdos cada vez más teñidos de nostalgia…
Os pido perdón a todos por el tostón que acabo de soltar, entenderlo como un pequeño homenaje a este gran avión y a la persona que ha perdido la vida a sus mandos, y mi más sincero sentimiento pena y de perdida para con el piloto fallecido, y su familia, que ha tenido la desgracia de vivir el directo tan irreparable pérdida, descanse en paz allá donde se encuentre… 🙁