Entre todos los fiascos relacionados con el ladrillazo aeronáutico, de los últimos diez años en España, hay uno que destaca sobremanera, el Aeropuerto de Ciudad Real. Iniciativa teoricamente privada en la época de José Bono, continuado como proyecto estrella de esa iniciativa en la era Barreda, escondía una gran trampa, dado que esa iniciativa teoricamente privada-AD ya denunció en su momento que de privada nada-, estaba avalada por el dinero de naturaleza pública de la Caja Castilla-La Mancha (91%). Esta caja, controlada por políticos, avalaba la operación y era accionista de ese proyecto. El final la quiebra técnica de esa Caja, y el acto final del fiasco, como es la reciente creación de un organismo de gestión de los aeropuertos de Castilla-La Mancha, para enjuagar el desastre.
Gachasgate
Sldtos.