Pues eso, propongo que todos los que queremos enterrar este chiringuito de mangantes y crápulas que les demos lo que se merecen: LA ESPALDA. Ó una concentración en la puerta de su asamblea, o lo que se os ocurra.
Se aceptan sugerencias para dar el golpe de gracia a los que jamás han luchado por lo que debían, y si en cambio por lo que querían.
Saludos, sin acritud