Control les advirtió de la densa niebla y les aconsejó otros dos aeropuertos nativos, pero por sus polacos «huevetes» dijeron que aterrizaban en Smolensk.
Por otra parte Sandokan, no me retracto, mi opinión sea políticamente correcta o no, no va a cambiar la tragedia. No he dicho ninguna barbaridad, los ultraderechistas polacos no eran eternos.
A ver ahora qué hacen en Polonia, de todas maneras ha quedado su hermano de los Kazcinsky, que es aún más ultraconservador e inhumano.
Y sobre si la tragedia no tiene matices políticos, permite que me ría, porque de esta tragedia lo ÚNICO que va a salir va a ser una tormenta política de acusaciones nacionales e internacionales de un calibre monumental.
Por si a alguien en su moralina se le ocurre si yo me puedo alegrar por una tragedia aérea, vaya quien vaya, y perezca quien perezca, no creo que tenga ni que dar una sola explicación, obviamente: NO.
Saludos.