Después del primer vuelo solo, que te afeiten la cabeza es lo menos grave que te puede pasar. Lo normal es que te afeiten la cabeza, te bañen en aceite usado, te hagan una fiesta vikinga y que te hagan invitar al resto de los presentes.
Impagable. No temas hacerte piloto por eso. De hecho, es uno de los mejores recuerdos que te vas a llevar al último aterrizaje con el 380 cuando te jubiles.
Yo pagaría por volver a hacer el primer vuelo solo.
Disfruta de tu primer vuelo solo, no vayas a terminar de controlador 😉