Esto me recuerda el chiste aquel de un loco aporreándose el dedo gordo de la mano con un martillo. Alguien le hace notar su extraña conducta. El loco dice «…Si, pero no veas el alivio que siento cuando dejo de martillearme el dedo!»
Con las tasas ha pasado lo mismo. AENA nos ha estado «aporreando» durante un año entero, para que luego con una bajadita de nada sintamos un tremendo alivio…Aunque la cartera seguirá sangrado, y más que antes!
Saludos, y buenos vuelos…para el que pueda!