Primero, el accidente de Rogelio (con quien había volado) y su familia, me dejó con una sensación de tristeza y pena de las que te hacen pensar si realmente vivir esta pasión por volar merece la pena. Y eso para un apasionado amante de la aviación es muy triste.
Ahora este nuevo accidente con otra víctima muy joven.
Así no hay manera de levantar cabeza.
Mi más sentido y emocionado pésame a los familiares, compañeros y amigos del AVIADOR que se nos ha ido.
Descanse En Paz.