La realidad está ahí: El COPAC no ha defendido con efectividad la profesión ni su dignidad; a los hechos me remito; futuros cadetes de Vueling. Desde ya el cierre de Air Madrid, no ha parado de meter la pata; No tiene sentido ya mantener una institución así, pues es tan solo un gasto. En su inicio pudo tener quizás buena intención, pero ahora mantener un colegio con un colectivo tan castigado, va en detrimento aún mayor del mismo. La impasividad del COPAC provoca peor publicidad a los pilotos.